El estudio de grabación ya no vive exclusivamente detrás de consolas gigantescas de miles de dólares ni en ordenadores de sobremesa inamovibles. Hoy en día, la potencia creativa para componer, producir y dar vida a una canción cabe en la palma de la mano o se ejecuta directamente desde el navegador. La democratización de la tecnología ha transformado los teléfonos inteligentes, tabletas y ordenadores en auténticos lienzos sonoros.
Leave a Reply